Nos encontramos sin buscarnos y te llevaste todos mis pájaros...
Cuando alguien busca -continuó Siddharta-, fácilmente puede ocurrir
que su ojo solo se fije en lo que busca; pero como no lo halla,
tampoco deja entrar en su ser otra cosa; no puede absorber
ninguna otra cosa, pues se concentra en lo que busca.
Tiene un fin y está obsesionado con él. Buscar significa tener un objetivo.
Encontrar, sin embargo, significa estar libre, abierto, no tener ningún fin.
Herman Hesse. Siddharta
Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.
Tú estabas donde
no tenías que estar;
y yo pasé,
pasé sin querer pasar.
Y me viste y te vi
entre la gente que
iba y venía con
prisa en la tarde que
anunciaba chaparrón.
Tanto tiempo esperándote...
Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.
Yo estaba donde
no tenía que estar
y pasaste tú,
como sin querer pasar.
Pero prendió el azar
semáforos carmín,
detuvo el autobús
y el aguacero hasta
que me miraste tú.
Tanto tiempo esperándote...
Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué,
ni me viniste a buscar.
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.
Tú estabas donde
no tenías que estar;
y yo pasé,
pasé sin querer pasar.
Y me viste y te vi
entre la gente que
iba y venía con
prisa en la tarde que
anunciaba chaparrón.
Tanto tiempo esperándote...
Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.
Yo estaba donde
no tenía que estar
y pasaste tú,
como sin querer pasar.
Pero prendió el azar
semáforos carmín,
detuvo el autobús
y el aguacero hasta
que me miraste tú.
Tanto tiempo esperándote...
Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué,
ni me viniste a buscar.
Anoche me prometí no escribir hoy. Tenía revueltos todos mis demonios y no me dejaban pensar con claridad. Qué difícil es mantenerlos a cada uno en su lugar y bien amarrados...
Pero desde hace un rato grande me siento muy bien. Porque me gusta que te guste que te eche de menos no solamente ayer. Y que me busques y no me encuentres y sigas buscándome hasta encontrarme.
Porque me encantan las sorpresas rellenas de ternura. Que me pidas que me cuide mucho, muchísimo, muchísimo.
Y tus besos muchos y muy gordos, y los mejores y los muy tremendos.
Y que me digas que mañana nos vemos más... y caérseme de golpe todas las palabras menos dos.
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