sueño
dormida
tú
yo
miradas que penetran
palabras de papel
silencio
sonrisa ancha
roce sin piel
sueño
no estás
Y viene a
través del sonido del tambor, de la llamada, del grito, de una palabra, de un
poema. Viene a mí a través de la música que hace vibrar el esternón y emociona
nuestro corazón.
La loba
canta con tal intensidad que el suelo del desierto se estremece y, mientras
ella canta, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.
... la sombra que trota detrás de mí tiene cuatro patas...
Clarissa Pinkola - Mujeres que corren con los lobos

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