jueves, 26 de febrero de 2015

Sentires y pensares


Siento que te he querido siempre, desde que naciste.
Y antes.
Pero entonces, ¿por qué ahora me dueles tanto aquí adentro?
Será por esas veces en las que me gustaría agarrarte por el cuello de la camisa y zarandearte sin piedad...?

Pinos y acebuches al atardecer.





Tengo ganas de que se haga de noche a las diez.
Y que esta noche y todas las noches me abraces fuerte hasta que me duerma. Y sentir cercanos los pinos, acebuches, carrascas y lentiscos. No, esto no son ganas. Es más que eso.

Mientras caminaba abrazada al heno ya sabía con qué música comenzaría hoy mi mañana. 







Una sorpresa.
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente estos que regresan el brillo a los ojos.

Tiene gracia, ha aparecido sin más. Dibujándome.
Nos conocemos, Don Pablo?

Es tremendo todo lo que se siente y no consigues decir.
Creo que me sentará maravillosamente bien una ración doble 
de aire fresco.



 


No hay comentarios:

Publicar un comentario