Siento que te he querido siempre, desde que naciste.
Y antes.
Pero entonces, ¿por
qué ahora me dueles tanto aquí adentro?
Será por esas veces en las que me gustaría agarrarte por el cuello de la camisa y zarandearte sin piedad...?
Será por esas veces en las que me gustaría agarrarte por el cuello de la camisa y zarandearte sin piedad...?
Pinos y acebuches al atardecer.
Tengo ganas de que se haga de noche a las diez.
Y que esta noche y todas las noches me abraces fuerte hasta
que me duerma. Y sentir cercanos los pinos, acebuches, carrascas y lentiscos. No, esto no son ganas. Es más que eso.
Mientras caminaba abrazada al heno ya sabía con qué música
comenzaría hoy mi mañana.
Una sorpresa.
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de
emociones, justamente estos que regresan el brillo a los ojos.
Tiene gracia, ha aparecido sin más. Dibujándome.
Nos conocemos, Don Pablo?
Es tremendo todo lo que se siente y no consigues decir.
Creo que me sentará maravillosamente bien una ración doble
de aire fresco.
Es tremendo todo lo que se siente y no consigues decir.
Creo que me sentará maravillosamente bien una ración doble
de aire fresco.

