jueves, 26 de febrero de 2015

Sentires y pensares


Siento que te he querido siempre, desde que naciste.
Y antes.
Pero entonces, ¿por qué ahora me dueles tanto aquí adentro?
Será por esas veces en las que me gustaría agarrarte por el cuello de la camisa y zarandearte sin piedad...?

Pinos y acebuches al atardecer.





Tengo ganas de que se haga de noche a las diez.
Y que esta noche y todas las noches me abraces fuerte hasta que me duerma. Y sentir cercanos los pinos, acebuches, carrascas y lentiscos. No, esto no son ganas. Es más que eso.

Mientras caminaba abrazada al heno ya sabía con qué música comenzaría hoy mi mañana. 







Una sorpresa.
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente estos que regresan el brillo a los ojos.

Tiene gracia, ha aparecido sin más. Dibujándome.
Nos conocemos, Don Pablo?

Es tremendo todo lo que se siente y no consigues decir.
Creo que me sentará maravillosamente bien una ración doble 
de aire fresco.



 


domingo, 22 de febrero de 2015

Viento, llévame...



sueño
dormida
yo
miradas que penetran
palabras de papel
silencio
sonrisa ancha
roce sin piel
sueño
no estás






Y viene a través del sonido del tambor, de la llamada, del grito, de una palabra, de un poema.  Viene a mí a través de la música que hace vibrar el esternón y emociona nuestro corazón. 

La loba canta con tal intensidad que el suelo del desierto se estremece y, mientras ella canta, pega un brinco y escapa corriendo cañón abajo.


... la sombra que trota detrás de mí tiene cuatro patas...
Clarissa Pinkola - Mujeres que corren con los lobos