Entre las sombras
y las estrellas
él tiene su propio reino
Pero le quiero porque no se parece a nadie
no imita a nadie
no pretende nada
y porque es intenso
cuando ríe
cuando habla
cuando calla.
No hay nada en él que sea normal
que carezca de emoción
que no tenga altos y bajos.
Estar a su lado es como subirse a una montaña rusa
cuando baja, duele y da vértigo
cuando sube
es absolutamente imparable.
-No sé quién sintió lo mismo-


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