Hay sal en mis labios.
Son los restos de la espuma que salta al romper
las olas contra las rocas cada mañana.
Cantas mi nombre y te observo
mientras tu voz se enreda en mi pelo.
Y yo no quiero, pero entro en tu mar
y me sumerjo hasta casi ahogarme.
mientras tu voz se enreda en mi pelo.
Y yo no quiero, pero entro en tu mar
y me sumerjo hasta casi ahogarme.
Demasiado peligro para solo una vida...

No hay comentarios:
Publicar un comentario