sábado, 11 de octubre de 2014

Era Octubre


Puse un poco de Otoño en tu bebida  
y tu piel se enfrió 
y me quisiste cerca
y aprendí a volar
con el corazón en calma
buscando el cielo 
entre dos montañas
atravesando el mar. 
Te quería cerca
y quise besarte
y probaste de los primeros albaricoques
y fresas y tu pelo se movió
en el viento como las hojas caídas
y te amé bajo las sábanas
en la larga, larga noche.






Apareciste de repente, me giré y te vi a dos metros de mí.
Parado, mirando como sin querer mirar. Solo dos pasos y 
nos abrazamos como me habías enseñado que se dan los abrazos.  
Tocándonos con todo el cuerpo. Y te acaricié el pelo. Fue entonces 
cuando empezaron a crecer mis alas...


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