Siéntate conmigo y déjame que te cuente...
A tus sonrisas bocarriba yo me las comería lentamente.
Empezando por la comisura del labio
inferior, pellizcándolas suavemente con los dientes, con cariño, despacio.
Recreándome en las líneas rectas, y en las curvaturas,
Recreándome en las líneas rectas, y en las curvaturas,
hasta perderme en las
encías.
A tus sonrisas bocabajo las escucharía para abrazarlas
muy despacio, con cariño y ternura, pero
sin prometerte nada.Quizás comer sea una palabra demasiado exagerada, no deseo agotarlas.
Pero a mí tus sonrisas
me dan hambre.
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