miércoles, 21 de mayo de 2014

Y si te dijera que...

Fue un instante

Secreto contado
descubierto
secreto a medias
compartido...
Un impulso en un instante
sin vuelta atrás.

Un instante interminable
de pasos vacilantes
por senderos de zarzas
en días de flores 
y de moras...
                 
Hasta encontrar la rendija que se abre 
convertida en un estallido de luz.





Hoy sigue cayendo una lluvia fina y el aire mueve las hojas de los árboles salpicándome y mojando las páginas de mi cuaderno de tapas duras.
Como ayer. 
Sentada en este banco de madera oscura de un jardín pequeño me gusta la sensación de estar sola en una ciudad tan grande y tan llena de gente.
Llevo dos días pisando sobre el asfalto y ya tengo ganas de volver a caminar sobre las mullidas alfombras de hojas.
Y de pensar en ti, con nostalgia y sin pena.
Con las manos metidas en los bolsillos.



 

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