martes, 27 de mayo de 2014

Descubrimientos


Los ojos cerrados, bajo la lluvia.
Nunca imaginé que haría algo así.
Nunca me había visto como...
no... no sé cómo describirlo...
como una de esas personas a las que les gusta la luna
o que pasan horas contemplando el mar,
o una puesta de sol.
Desafiando el frío,
sintiendo cómo el agua empapa mi camiseta 
y me moja la piel.
Y notar cómo la tierra se vuelve mullida
bajo mis pies.
Y... el olor... y el sonido de la lluvia 
al golpear las hojas...


 

miércoles, 21 de mayo de 2014

Y si te dijera que...

Fue un instante

Secreto contado
descubierto
secreto a medias
compartido...
Un impulso en un instante
sin vuelta atrás.

Un instante interminable
de pasos vacilantes
por senderos de zarzas
en días de flores 
y de moras...
                 
Hasta encontrar la rendija que se abre 
convertida en un estallido de luz.





Hoy sigue cayendo una lluvia fina y el aire mueve las hojas de los árboles salpicándome y mojando las páginas de mi cuaderno de tapas duras.
Como ayer. 
Sentada en este banco de madera oscura de un jardín pequeño me gusta la sensación de estar sola en una ciudad tan grande y tan llena de gente.
Llevo dos días pisando sobre el asfalto y ya tengo ganas de volver a caminar sobre las mullidas alfombras de hojas.
Y de pensar en ti, con nostalgia y sin pena.
Con las manos metidas en los bolsillos.



 

viernes, 16 de mayo de 2014

Revuelo de pájaros


Pensándote

Anoche no tenía sueño y me quedé un rato 
trasteando entre imágenes y música.
Y hasta aquí llegué.



http://youtu.be/mxCam_TdEEo


“Te garantizo que habrá épocas difíciles y te garantizo que en algún momento
uno de los dos o los dos querremos dejarlo todo, pero también te garantizo 
 que si no te pido que seas mío me arrepentiré durante el resto de mi vida,
porque sé en lo más profundo de mi ser que estás hecho para mí.”
                                                                                                     

                           

No imaginaba que el encuentro con el eco de mis palabras me parase tan en seco. Volví a escucharme. Y esta vez al hacerlo me di cuenta de que mis palabras continúan en mí.  
Lentas, perezosas, como deslizándose despacio por la tierra queriendo tomar y saborear poco a poco  todo lo que de ella brota.
Pero ahora quiero que estén en ti,  quiero escribirlas con las yemas de mis dedos en la línea que baja hacia tu cuello. 



martes, 13 de mayo de 2014

Sonrisas

Siéntate conmigo y déjame que te cuente...

A tus sonrisas bocarriba yo me las comería lentamente.    
Empezando por la comisura del labio inferior, pellizcándolas suavemente con los dientes, con cariño,  despacio.    
Recreándome en las  líneas rectas, y en las curvaturas, 
hasta  perderme en las encías.
A tus sonrisas bocabajo las escucharía para abrazarlas  muy despacio, con cariño y ternura, pero sin prometerte nada.
Quizás comer sea una palabra demasiado exagerada,  no deseo agotarlas.

Pero a mí tus sonrisas

me dan hambre.