Los ojos cerrados, bajo la lluvia.
Nunca imaginé que haría algo así.
Nunca me había visto como...
no... no sé cómo describirlo...
como una de esas personas a las que les gusta la luna
o que pasan horas contemplando el mar,
o una puesta de sol.
Desafiando el frío,
sintiendo cómo el agua empapa mi camiseta
y me moja la piel.
Y notar cómo la tierra se vuelve mullida
bajo mis pies.
Y... el olor... y el sonido de la lluvia
al golpear las hojas...
