Tampoco sabía que varios meses después, la tristeza que sentía entonces sería ahora más alargada.
Porque te admitieron, Bei, pero no lo has entendido.
Que yo te eche de menos no es importante, pero que no lo hayas entendido tú, y no seas feliz, sí que lo es.
Cabías dentro de un roto de mis calchetinos de invierno, ¿te acuerdas?
Y eres tan buen tío que pronto hiciste amigos.
Uno de los mejores momentos era cuando me metía contigo en tu escondite.
Solo unos minutos y enseguida montabas guardia en la puerta.
Aunque me sigue espantando nuestro trato silencioso de yo te cuido
y tú me proteges.
Pero guardo con cariño nuestros ratos tranquilos al sol.
Solo fue una arruga que se enganchó en el colmillo.
Sigues sin querer saber nada de mí, pero sé que en el fondo estás así porque tú también me echas de menos.
Lo que no sabes es que dentro de un año tendré preparado para ti otro cachito de bosque, pero esta vez será aquí, a mi lado.
Y volveremos a estar juntos.
Quería poner música a este cacho de mi vida y solo se me ha ocurrido traer esta canción que mencanta.








No hay comentarios:
Publicar un comentario