Otra vez perdida en mi cuarto de los trastos.
El rincón en el que me gusta esconderme con mis pinganillos descableaos cuando anochece, o cuando llueve o hace sol.
Puedo andar, bailar, cantar, reír, llorar, tumbarme, concentrarme y desconcentrarme... y siempre al ritmo de buena música.
En muchos momentos echo de menos a mi papis, cuando ponía a Alfredo Kraus y yo salía corriendo de donde estuviera para sentarme en sus rodillas y escucharlo juntos en silencio.
En otros muchos momentos solo te echo de menos a ti en mi cuarto de los trastos, sin pinganillos descableaos.
Sin distancias que nos separen.