sábado, 6 de diciembre de 2014

Enredos


 A las personas que me enredan 
y se dejan enredar.


Ya estoy otra vez aquí, vuelta a mis cosas en este rincón querido y perdido entre montañas. Los días han pasado volando. Será porque yo siempre me encanto con los detalles y quizá por eso se me pasa el tiempo que ni me entero. Tengo que confesar que aquella mañana estaba nerviosa.


Pero me sacudí los nervios 
y apretujada en el asiento dejé vagar la mirada.
Me encontré con unas imágenes que me maravillaron.
Qué bonito es el cielo visto desde arriba 
cuando lo combinas con una emoción gigante.




Y su tierra casi cubierta por nubes de algodón.



Llegar con los brazos abiertos, y todo dispuesto 
para ser tocado, olido, y poder sentir...

Como cuando abrí el ventanuco 
y descubrí todo lo que escondía fuera.
No podía dejar de mirar, de oler, de sentir, 
y mi ducha se hizo eterna.




Y al salir, notar el aire fresco en la cara. 
Caminar por la hierba mojada entre colores engamados y desengamados en este Otoño cálido.





Me gustan las mesas redondas 
sin bordes ni esquinas separadoras.
Y que sus sillas nos esperen en silencio.




Me hubiera encantado escaparme mil horas para disfrutar y secuestrar mil rincones de su vida. Se me ensancha el corazón cuando lo pienso.

El vuelo de vuelta fue bastante movido y sentí enorme el alivio al pisar tierra.


 



A menudo las palabras se desvanecen y lo que realmente es importante no se dice. Son palabras guardadas que de alguna manera me hacen sentir el alivio del silencio. Es el momento de vaciarse para llenarse de más cosas. 
Y volver a sentir.
Demsiado, demasiado, siempre demasiado.



 


Me gustan los instantes que le robé al tiempo. 

lunes, 24 de noviembre de 2014

Cuatro días



 



Ya tengo escogidas las cuatro cosas que viajarán conmigo, no me ha costado nada elegirlas porque la maleta es pequeña. Una camisa blanca, varios pañuelos enormes que me encantan, y  el color negro que se ha colado dentro.
Se cuela sin avisar combinándose con mis vaqueros favoritos...




 


Han recortado la canción para acoplarla a las imágenes de doma y el resultado me gusta.


Qué foto más rara me ha salido. 
El negro no es negro y el azulcasinegro de mis vaqueros se ha convertido en azul claro.


domingo, 16 de noviembre de 2014

Alas de pájaro


Magia en una pluma

Mis pájaros saben que jamás conseguiré volar como ellos. 
Y en mis sueños salen de sus rincones llevándome a tu lado 
para que pueda sentir en mi piel el calor de tu abrazo.



 


viernes, 31 de octubre de 2014

Por eso





Porque yo me desierto y tú me lluvias
porque me océano y me balsas
porque me otoño y tú me hojas
porque me sótano y me alas
por eso yo te músico y me músicas
por eso yo te potro y tú me frutas
y yo te marinero y me tabernas
y yo te remolino y me lagunas
por eso yo te circo y tú me infancias
por eso te amarillo y me amarillas
y te barco y me arenas
y te astro y me noches
y te buzo y me perlas
y te campo y me flores
por eso yo te viento y tú me crines
por eso te crepúsculo y me auroras
por eso yo te cielo y tú me golondrinas.

Pedro Mairal



 



Al atardecer me ha atrapado tu beso blandito y me ha dado por mojar pájaros con  chocolate


miércoles, 29 de octubre de 2014

Entre las montañas y un gorrión





¿Quién dijo que sentir no es poesía? Un libro sin final, que escribes con tu alma. Una nota perdida, una canción perfecta.
Camina, agudiza tus sentidos. Cruza las montañas. Abre tus alas, acerca tu espíritu a la infinita sensación.Ve la luz que talla el relieve de los paisajes para distinguir entre lo majestuoso y lo sencillo.
En el aire está la esencia de cada lugar. Un recuerdo imposible de olvidar, el olor a tierra, a la humedad, o a la leña que atiza el fuego y ameniza el sabor. Te cobija, te acoge, como las cálidas aguas que fluyen del corazón de la tierra.
“Toma mi mano”, dice un susurro cuando el viento acaricia tus mejillas y eriza tu piel.
Si escuchas el silencio encontrarás el origen de los versos.




El texto es un fragmento de una publicidad turística chilena que me ha encantado.
La foto de cabecera esta sacada desde el Berchhorn, en el Tirol austriaco.
Y el gorrión se llama Josemari, llegó un día y decidió quedarse a vivir conmigo.


viernes, 24 de octubre de 2014

Pinceladas de café


La parte pequeña de mí




Hoy me ha entrado por los ojos 
y me ha salido por la mano convertida en pinceladas. 
 Solo he necesitado buena música,  café caliente y pinceles.


 


Sabes, esta noche tú y yo desprendemos un delicioso olor a café.