lunes, 27 de abril de 2015

Encuentramientos






Hoy se ha pasado toda la tarde lloviendo, y me gusta cuando llegan tardes así de mojadas.
Anuncian noches tranquilas.
He entrado de puntillas en uno de mis blogs favoritos y lo que me he encontrado me ha llevado a una voz que me ha parado en seco.
No la había escuchado nunca antes y me ha encantado.






Me la guardo con la luna pastel de mi rincón perdido en las montañas.




jueves, 16 de abril de 2015

De la forma más sencilla


Al atardecer
Trato de escribir en la oscuridad tu nombre.
Trato de decir a oscuras todo esto.
No quiero que nadie se entere.
-Jaime Sabines


 





 Si el amanecer es uno de mis momentos favoritos (a los que suelo llegar tarde), el atardecer no se queda atrás, es exquisito. Y este sí que no me lo pierdo. Da lo mismo en qué estación se vaya a dormir el día, y a qué hora, o dónde me encuentre, nunca lo dejo pasar de largo porque me fascina, y  es un placer vivirlo.

Es hermoso el paisaje de esos caminos que se recorren volando.






Acurrucada en un escalón con la espalda apoyada en la pared me abrazo las piernas mirando el horizonte ardiendo, el cielo encendido tiñendo las nubes de amarillos, naranjas y rojos, hasta que se apaga.






Todos ellos mezclados eran el color de las cintas con las que Frida Kahlo se arreglaba el pelo.
Me gusta la comparación con Frida y sus cintas porque ella era toda pasión, y tal como la sentía la gritaba en susurros dibujados con los mismos colores intensos. Ella sí que sabía cómo hacerlo.
Ahora estoy escribiendo sin parar, como si de repente la inspiración se hubiera enamorado de mí.






Pero es el momento del silencio, y no hay palabras que consigan describir
la magia de ese momento.
El bosque y yo nos preparamos para entrar en la noche.






Tú allí y yo
en mi cama enorme haciendo la estrella.
No quiero hacer la estrella.
Me duelen los brazos
de no abrazarte.
Te quiero
conmigo
esta noche.
Todas las noches.
Porque en
mis noches blancas
te echo de menos
in
ce
san
te
men
te.


 




martes, 14 de abril de 2015

El grito de la mariposa







El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A los enfermos, cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, o por la ausencia de los abrazos, y padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces.
- Eduardo Galeano







Te lo he cogido prestado, poeta, porque guarda mucho de mí, y a ti te guardo para siempre en mi rincón de las estupideces.
Un lugar donde muy pocos entran.
 


miércoles, 1 de abril de 2015

Primavera mar y montaña



Con la primavera se triplican mis ganas de escaparme al monte para respirar de cerca cómo se despierta el paisaje. Cómo se llena de hierba verde la tierra, de flores, y de ruido silvestre el aire.
De todo eso que poca gente sabe disfrutar, y que te llena los sentidos.
Olvidarse de todo y sentir.
Olvidarme de todo menos de ti.
Y sentir.





 Horizontes infinitos que me ensanchan el corazón 
y me llevan a las cosas pequeñas.



 
 





Hasta llegar a lo diminuto.





Un lugar escondido donde habita la música 
que huele a salitre
con los bolsillos rebosando besos.